viernes, 7 de junio de 2013

Amor de Hermanos

Siempre me maravillo de lo que se quieren mis hijos, pero sobretodo de como el mayor cuida, protege, enseña y todo lo que se te pueda ocurrir al pequeño. Ya desde que yo estaba embarazada, con un barriga muy consideradble y Mateo me pedía que lo cogiera en brazos, ahí ya mostraba compresión. Yo le explicaba que no podía porque su hermanito estaba en la barriga y no podía cargar tanto peso y él, muy comprensivo, me decía " mama no pasa nada, cuando el hermano salga de la barriga tú me coges en brazos"... siempre que puedo ( y mi cadera me lo permite) lo hacemos tanto su padre como yo.

Roberto siempre llama "Hermano" a Mateo. Me parece muy tierno y cariñoso, creo que no sabe si quiera que se llama Mateo. Y Mateo lo tiene muy mimado, le da mucha pena que llore y siempre está buscándolo para que juegue con él. Se inventan muchas historias juntos, la última es que Roberto es el perro de Mateo ("Coco") y va a cuatro patas persiguiendo a su dueño por toda la casa. ¡Incluso le tira un palo y va a por el!.

Esta complicidad también se refleja en el lenguaje. Roberto habla mucho, mucho,....pero no se le entiende casi nada... sólo le entiende Mateo. Él dice que no me preocupe que cuando quiera me enseña el lenguaje de los bebés. Siempre es bueno tener un traductor en casa.