miércoles, 19 de agosto de 2015

La Naturaleza por Eckhart Tolle

LA NATURALEZA  por ECKHART TOLLE


Dependemos de la Naturaleza no solo para la supervivencia física. También necesitamos a la naturaleza para que nos enseñe el camino a casa. El camino de salida de la prisión de nuestras mentes. Nos hemos perdido en el hacer, en el pensar, en el recordar, en el anticipar: estamos perdidos en un complejo laberinto, en un mundo de problemas.  Hemos olvidado lo que las rocas, las plantas y los animales ya saben. Nos hemos olvidado de ser. De ser nosotros mismos, de estar en silencio, estar donde la vida está: Aquí y Ahora.  
Llevar tu atención a una piedra, a un árbol o a un animal no significa pensar en ellos, sino percibirlos, darte cuenta de ellos. Entonces se te transmite algo de su esencia. Siente lo profundamente que descansa en el Ser, completamente unificado con lo que es y con donde está. Al darte cuenta de ello, tú también entras en un lugar de profundo reposo dentro de ti mismo.  Cuando camines o descanses en la naturaleza, honra ese reino permaneciendo allí plenamente. Serénate. Mira. Escucha. Observa como cada planta y animal son completamente ellos mismos. A diferencia de los humanos, no están divididos en dos. No viven a través de imágenes mentales de sí mismos, y por eso no tienen que preocuparse de proteger y potenciar esas imágenes. 
 Todas las cosas naturales además de estar unificadas consigo mismas, están unificadas con la totalidad. No se han apartado del entramado de la totalidad, reclamando una existencia separada: “YO”, el gran creador de conflictos. Tú no creaste tu cuerpo, y tampoco eres capaz de controlar las funciones corporales.  En tu cuerpo opera una inteligencia mayor que la mente humana. Es la misma inteligencia que lo sustenta todo en la naturaleza. Para acercarte al máximo a esa inteligencia, se consciente de tu propio campo energético interno, siente la vida, la presencia que anima el organismo.  Cuando percibes la naturaleza solo a través de la mente, del pensamiento, no puedes sentir su plenitud de vida, su ser. Solo ves la forma y no eres consciente de la vida que la anima, del misterio sagrado. 
 El pensamiento reduce a la naturaleza a un bien de consumo, a un medio de conseguir beneficios, conocimiento o algún otro propósito práctico.  Observa, siente un animal, una flor, un árbol y mira como descansan en el SER. Cada uno de ellos es él mismo. Tienen una enorme dignidad, inocencia, santidad. En el momento que miras más allá de las etiquetas mentales, sientes la dimensión inefable de la naturaleza, que no puede ser comprendida por el pensamiento.  Es una armonía, una sacralidad, que además de compenetrar la totalidad de la naturaleza, también está dentro de ti.
 El aire que respiras es natural como el propio proceso de respirar. Dirige la atención a tu respiración y date cuenta de que no eres quien respira. La respiración es natural. Conéctate con la naturaleza del modo más íntimo e interno, percibiendo tu propia respiración y aprendiendo a mantener tu atención en ella. Esta es una práctica muy curativa y energizante. Produce un cambio de conciencia que te permite pasar del mundo conceptual del pensamiento al ramo de la conciencia incondicionada.  Necesitas que la Naturaleza te enseñe y ayude a reconectar con tu ser. 
No estás separado de la Naturaleza. Todos somos parte de la vida. Una que se manifiesta en incontables formas en todo el universo, formas que están todas ellas, interconectadas.  Cuando reconoces la santidad, la belleza, la increíble quietud y dignidad en que una flor o un árbol existen, tú añades algo a esa flor o ese árbol. Pensar es una etapa en la evolución de la vida. La Naturaleza existe en la quietud inocente que es anterior a la aparición del pensamiento. Cuando los seres humanos se aquietan, van más allá del pensamiento. 
 La quietud está más allá del pensamiento, contiene una dimensión añadida de conocimiento de conciencia. La naturaleza puede llevarte a la quietud. Ese es el regalo para ti. Cuando percibes a la naturaleza y te unes a ella en el campo de la quietud, este se llena de tu conciencia.  ESE es tu regalo a la naturaleza. A través de ti, la naturaleza toma conciencia de sí misma. Es como si la naturaleza te hubiera estado esperando durante millones de años. Eckhart Tolle...

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martes, 11 de agosto de 2015

Mi derecho a estar en el mundo: PAS (Persona altamente sensible).


"Creo en la aristocracia, si es que ésa es la palabra correcta y si es que un demócrata puede utilizarla. o es que crea en una aristrocracia del poder... sino... de lo sensible, de lo considerado... A los miembros de esta aristocracia se los puede encontrar en todas las naciones y en todas las clases sociales, de cualquier edad, y se da cierta complicidad secreta entre ellos cuando se conocen. Ellos representan la verdadera tradición humana, la victoria permanente de nuestra extraña raza sobre la crueldad y el caos. Miles de ellos perecen en la oscuridad, mientras unos pocos alcanzan gran renombre. Son sensibles a los demás tanto como a sí mismos, son considerados sin ser artificiosos, su valor no estriba en la ostentación, sino en su capacidad para resistir..."

                                                                   E.M. FORSTER, "What I Believe"
en Two Cheers for Democracy


Desde que nací he escuchado tantas veces que soy "rara" que siendo niña me planteé seriamente si existía la posibilidad de que fuera extraterrestre. Hoy, ya adulta, sonrío ante este pensamiento, en aquel entonces creedme que no me hacía ni pizca de gracia.
La continua sensación de que algo no está bien contigo y con el mundo... no se sabe explicar pero sencillamente bailáis a ritmos diferentes. Y te tienes que adaptar, porque no pienses ni por asomo que van a cambiar el ritmo para que tú te puedas unir.
Una de los momentos más dolorosos para la niña que fui ocurría cuando escuchaba a parientes cercanos comentando lo "rara" que era. Esos comentarios, realizados seguramente sin malicia por su parte y sin darle más importancia, a mí, desde mi visión infantil, me suponía una pérdida de confianza con  las únicas personas con quién un niño debe sentirse arropado y seguro, su familia más  próxima.
Conforme iba creciendo, mis problemas iban creciendo. Cuanto más adulto te haces, más crece tu consciencia de que no encajas en el mundo. Y claro, algo debe andar mal en ti si no encajas casi en ningún sitio... porque sencillamente todo el mundo no va a estar equivocado y tú vas a ser el que lleve el paso correcto. Bien, a día de hoy, puedo de decir que sí... que el mundo estaba equivocado... sencillamente porque mi forma de sentir no era respetada.. mi manera de afrontar los problemas no eran comprendidos... mi ritmo, más lento que el de la mayoría ( y no me refiero a nivel intelectual), eran causas de bromas.  Dicen que en el mundo tiene que haber de todo...y yo me preguntaba  " ¿y por qué para mí no hay un huequito?... aunque sea chiquitito, si yo no pido mucho..."
Con el paso de los años me he ido conociendo y he ido averiguando  el por qué de muchas cosas, pero siempre me quedaba la duda "¿ por qué no encajo? No tengo malos sentimientos para con nadie, soy comprensiva, tolerante, si bien es cierto que disfruto de la soledad y no soy una persona fiestera, pero estos rasgos no justificaban ni por asomo ese sentimiento que sentía en mi interior.
Hace poco descubrí que soy una persona denominada PAS (Persona Altamente Sensible)...y lloré... lloré con cada video que vi, con cada comentario... tantos, tantos, tantos años sintiéndome  ajena a todos y descubro a muchos otros seres que cuentan sus historias y cuentan también la mía... ¿ cómo es posible?...
Las PAS son personas que tienen un sistema nervioso más sensible  que la media.  Por ello, somos más conscientes  de cosas sutiles que ocurren a nuestro alrededor. Nos vemos abrumados con más facilidad cuando estamos sometidos a un entorno altamente estimulante, hasta que llegamos a sentirnos exhaustos.
Somos persona sensibles, conscientes de que el entorno que nos rodea nos resulta más complicado y difícil que al resto de la gente.  Las personas PAS tenemos mucha empatia y captamos rápidamente si nuestro interlocutor tiene algún problema, está deprimido o sencillamente no le caemos bien y no se encuentra a gusto. Casi podemos tocar la energía con las manos.  Buscamos la soledad porque sencillamente la necesitamos para poder restablecernos de tantos estímulos y poder ponernos en contacto con nosotros mismo.
Solemos ser tímidos a la hora de relacionarnos, así como sentimos una gran sensibilidad hacia la belleza y la naturaleza.

Quizás tú te sientas identificado con esto que estás leyendo y quizás te estarás preguntando si tú también eres una persona PAS. A continuación copio un test extraído del libro  escrito por la psicóloga Elaine Aaron llamado " El don de la sensibilidad: personas altamente sensibles"  para poder orientarte sobre si eres una PAS o no:

" Responda a cada pregunta en función de los que usted sienta. Responda verdadero si al menos es en parte verdadero en su caso. Responda falso si no es verdadero o no del todo cierto en su caso.

1.- Tengo la sensación de ser consciente de cosas muy sutiles en mi entorno. 
       
2.- Me afecta el comportamiento de los demás.   
              
3.- Suelo ser muy sensible al dolor.

4.- En los días ajetreados, suelo tener necesidad de retirarme, de echarme en la cama, buscar una habitación en penumbra o cualquier otro lugar donde pueda encontrar algo de intimidad y alivio frente a la estimulacion.

5.- Soy particularmente sensible a los efectos de la cafeína.

6.- Me abruman fácilmente cosas como las luces brillantes, los olores fuertes, los tejidos bastos o las sirenas de policía o ambulancias.

7.- Tengo una vida interior rica y compleja.

8.- Los ruidos fuertes me hacen sentir incómodo.

9.- Me conmueven profundamente las artes o la música ( aquí yo añadiría también la naturaleza).
10.- Soy muy concienzudo.

11.- Me asusto con facilidad.

12.- Me agobio cuando tengo muchas cosas que hacer en poco tiempo.

13.- Cuando alguien se siente a disgusto en un entorno físico, suelo saber lo que hay que hacer para hacerlo sentir más cómodo (como cambiar la luz o los asientos).

14.- Me molesta que los demás pretendan que haga demasiadas cosas a la vez.

15.- Me esfuerzo mucho por no cometer errores u olvidarme de algo.

16.- Suelo evitar las películas violentas o los shows televisivos.

17.- Me resulta desagradable la activación que me provoca el ajetreo a mi alrededor.

18.- Los cambios en la vida me conmocionan.

19.- Suelo percibir y disfrutar de las buenas esencias, sabores, sonidos y obras de arte.

20.- Para mí, tiene mucha importancia disponer mi vida de modo que pueda evitarme situaciones perturbadoras o  abrumadoras.

21.- Cuando tengo que competir o ser observado en la ejecución de una tarea, me pongo tan nervioso e inseguro que termino haciéndolo peor de lo que podría hacerlo.

22.- Cuando era niño, mis padres o mis profesores me solían ver como una persona sensible o tímida.

Si ha respondido verdadero a doce o más de las preguntas, es probable que usted sea una persona altamente sensible.  Pero, francamente, no hay ningún test psicológico tan preciso como para que usted deba basar su vida en él. Sólo con que una o dos preguntas  sean verdaderas para usted, pero lo sean en grado extremo, quizá también esté justificado decir que usted es una persona altamente sensible. "


Para mí, personalmente si es un don. Sé que no es un don muy valorado por nuestra sociedad, pero en mi escala de valores tener este rasgo de mi personalidad si es un don. Para mí, personalmente si es un don. Sé que no es un don muy valorado por nuestra sociedad, pero en mi escala de valores tener este rasgo de mi personalidad si es un don.  Os copio a continuación un bonito artículo publicado en la página www.lamenteesmaravillosa.com  sobre los dones de las PAS... bellísimo...



<LOS CUATRO DONES DE LAS PERSONAS ALTAMENTE SENSIBLES

"Cuando uno se ve en minoría frente a la gran mayoría, la primera sensación es sentir desventaja y miedo. ¿Por qué percibo las cosas de un modo diferente? ¿Por qué sufro más que el resto? ¿Por qué encuentro alivio en mi propia soledad? ¿Por qué observo y siento cosas que los demás suelen pasar por alto?
Ser parte de eso 20% de la población que se reconoce a sí misma como una persona altamente sensible (PAS) no es una desventaja, ni te etiqueta como “diferente”. Es muy posible que a lo largo de tu vida, y en especial durante tu infancia, fueras muy consciente de esa distancia emocional, y de como en ocasiones, tenías la sensación de vivir en una especie de burbuja de extrañeza y soledad.
La alta sensibilidad es un don, una herramienta que te permite poder profundizar y empatizar más con las cosas. Pocas personas tienen la capacidad de llegar a este punto de aprendizaje vital.
Fue Elaine N. Aron quien a principios de los 90, ahondando en la personalidad introvertida, detalló con minuciosidad los rasgos de una nueva dimensión no descrita hasta entonces, y que reflejaba una realidad social: la de las personas altamente sensibles, reflexivas, empáticas y a la vez, reactivas emocionalmente.
Si es tu caso, si te sientes identificado/a con esos rasgos que la doctora Aron nos dejó en su libro “The Highly Sensitive Person”, es importante que te convenzas también de que la alta sensibilidad no es un motivo para sentirte extraño o diferente. Al contrario, debes sentirte afortunado por contar con estos 4 dones.
1. El don del conocimiento emocional
           Ya desde la infancia, el niño con alta sensibilidad va a percibir aspectos en su día a día que le van a ofrecer una mezcla de angustia, contradicción y fascinante curiosidad. Sus ojos captaran aspectos que ni los adultos tienen en cuenta.
Esa mueca de frustración en sus maestros, la expresión de preocupación en su madre… Serán capaces de percibir cosas que otros niños no ven, y ello, les enseñará desde muy pequeños que la vida es a veces difícil y contradictoria. Verán el mundo con la mirada de niño que se abre tempranamente al mundo de las emociones sin saber aún que las guía, que las hace vibrar o qué afila el sufrimiento adulto.La sensibilidad es como una luz que resplandece, pero a su vez, nos hace más vulnerables al comportamiento de los demás, a las mentiras piadosas, a los desengaños, a las ironías… ¡Es que todo te lo coges a la tremenda! te dirán a menudo,¡Es que eres muy sensible! te comentarán otros.
Y así es, pero eres lo que eres. Un don exige una alta responsabilidad, tu conocimiento sobre las emociones te exige también saber protegerte. Saber cuidarte.
2. El don de disfrutar de la soledad
Las personas altamente sensible encuentran cierto placer en sus instantes de soledad.Son rincones que buscan con anhelo para llevar a cabo sus tareas, sus aficiones. Son personas creativas que disfrutan de la música, de la lectura… Y aunque ello no quita de que disfruten también de la compañía de otros, es en soledad cuando más satisfacción encuentran.

3. El don de una existencia desde el corazón

La alta sensibilidad es vivir desde el corazón. Nadie vive más intensamente el amor, nadie se deleita más con los pequeños gestos cotidianos, con la amistad, con el cariño…

A la hora de hablar de las personas altamente sensibles, se les asocia a menudo al sufrimiento. A su tendencia a las depresiones, a la tristeza, a sentirse vulnerables frente a los estímulos externos, frente al comportamiento de la gente. No obstante, hay algo que el resto no sabe: pocas emociones se viven con tanta intensidad como el amar y ser amado…
Y no hablamos solo de relaciones afectivas, la amistad, el cariño cotidiano, o el sencillo acto de experimentar la belleza de un cuadro, de un paisaje o de una melodía, es para la persona altamente sensible una vivencia intensa. Enraizada en el propio corazón.

4. El don del crecimiento interior

La alta sensibilidad no se cura. Uno viene al mundo con ello, con esa particularidad, con ese don que ya se puede ver claramente desde que un niño es bien pequeño. Sus preguntas, su intuición, su tendencia al perfeccionista, su umbral al dolor físico, sus molestias ante luces o olores fuertes, su vulnerabilidad emocional
No es fácil vivir con este don. No obstante, una vez uno reconoce lo que es y lo que nos puede aportar, llega el momento en que debemos aprender a gestionar muchos de esos detalles. No debes dejar que las emociones negativas te desborden en ciertos momentosDebes aprender también que los demás, van a otro ritmo, que no tienen tu umbral emocional. Que no vivirán ciertas cosas con tu misma intensidad, no obstante, ello no significa, por ejemplo, te quieran menos. Respétalos, entiéndelos. Entiéndete a ti.
Una vez hayas descubierto tu propio ser y tus facultades, encuentra tu equilibrio y fomenta tu crecimiento personal. Eres único y vives desde el corazón. Anda en paz, anda en seguridad, y sé feliz.">  

Os dejo a continuación diferentes páginas a artículos o blogs donde se tratan estos temas de las PAS, así como un documental que transmitieron en TVE llamado "Sensibilidad a trasluz" dentro de los programas Crónicas, también hay un libro escrito por Elaine Aaron llamado "El don de la sensibilidad: personas altamente sensibles":